Esta nueva entrega no es la segunda parte, ni siquiera Crisis Zone, uno de los arcades más espectaculares que usa una ametralladora. No, lo que nos trae es una especie de entrega aparte que es exclusiva para PS One.
Argumento y desarrollo Argumentalmente el juego no es ninguna maravilla. Un barco secuestrado, un presidente en peligro y nosotros, el mejor agente del estado al rescate. Argumento que por otro lado casi repite paso a paso lo que vimos en la primera entrega.
El desarrollo del juego es como todos los juegos con pistola de Namco. El programa nos lleva por el camino marcado y cada cierto tiempo tenemos que para matar a todos los enemigos que nos salgan, que en este caso son más abundantes que en la primera entrega. Todo esto ofrece un aspecto apetecible que puede hacernos pensar que estamos ante otro arcade frenético de Namco. Pero el problema es que el juego adolece de demasiadas cosas, una de ellas: la jugabilidad. Jugabilidad desastrosa Yo recuerdo que en Time Crisis, la mayor dificultad era el tiempo, de ahí el nombre. Sin embargo en esta entrega el tiempo y la vida se ha aumentado, incluso en el modo normal, ofreciendo una facilidad para pasar fases increíble. Si añadimos que los enemigos pueden tardar en darnos dos o tres disparos, el juego comienza a ser soporífero de lo fácil que es.
Esto podría haberse arreglado con más opciones de juego o una extensión grandiosa. Para nuestra decepción, el juego tiene una extensión más bien corta (en apenas hora y media ya me lo había acabado) y sólo hay dos opciones de juego, con lo cual en seguida se nos habrá acabado la diversión.
Esto por no hablar de intentar jugar el título sin pistola. Es imposible. La mirilla es demasiado pequeña y a no ser que seamos unos virtuosos con nuestro left stick, la partida se alarga innecesariamente. Os aseguro que cuando lo probe sin pistola, el título me exaspero aún más de lo que lo había heho con la pistola. Por supuesto no podemos hablar de IA de los enemigos, pues estos siguen un patrón establecido y tras tres o cuatro partidas, sabremos en que momento van a salir y como matarlos antes para ganar tiempo (aunque no haga falta, gracias a la enorme cantidad que nos dan). Los jefes final de fase no ofrecen demasiadas dificultades, ya que siguen el esquema habitual.
Poco más podemos decir de la jugabilidad de uno de los títulos más cortos a los que nos hemos tenido que enfrentar.
Los gráficos Namco ofrece un pobre aspecto en este Proyecto Titan. Hemos sacado de nuestro baúl de los recuerdos el primer Time Crisis y es increíble que este último casi tenga más detalle que el título con el que jugamos. Durante el rato que jugamos a los dos, descubrimos que lo único que prácticamente había cambiado era el escenario y el interfaz que ha sufrido diversos retoques. Increíble pero cierto. Después de todos estos años, donde más detalle esperábamos era en los personajes y enemigos y prácticamente nos encontramos con trozos de polígono ordenados para parecer enemigos. Aunque la PS One sea una máquina antigua, estoy seguro que se le puede sacar bastante más provecho que en este juego.
Sonido Lo único que nos ha gustado del juego y no gracias a Namco, sino gracias a Sony Europa que ha doblado el título al castellano de principio a fin. Es lo mejor del juego. La música del título es prácticamente calcada de la primera entrega y los efectos de sonido son monotonales: un disparo y un grito. Poco más. Y por si esto os pareciese poco, en algunos momentos estaba hasta desincronizado.
Nuestra opinión Mientras Namco prepara la conversión de la segunda recreativa de Time Crisis para PS2, nos llega este juego (si es que se puede denominar así) que simplemente deshonra a una de las mejores máquinas de videojuegos que ha existido. Casi nos parece inaudito, viendo Point Black 3 que nos ha divertido muchísimo y del cual hablaremos más adelante. Lo mejor Doblado al castellano
Lo peor Increíble que este juego proceda de Namco. Fallos por todos lados: Gráficos atrasados, jugabilidad desfasada, efectos de sonido horribles. ¿Pero esto es un juego?
|